Me encantan los retos, y creo que por eso me gustan tanto los proyectos personalizados. Y me gustan aún más cuando quien te los encarga es una persona cómo Yolanda. No nos concíamos antes de este pedido, pero es de aquellas personas con las que conectas rápido, con ese tono de voz que te sosiega, con esas reflexiones que te cargan de energía.

Me gustaría explicarte Yolanda cómo he realizado tu proyecto. Para mí ha sido muy especial y divertido, y por eso que me gustaría que me acompañes en este viaje.

Lo primero de todo es hacer algunos dibujos en papel, para poco a poco ir acercándonos a la mariposa que estabas buscando. ¿Los recuerdas?. Empezamos con algunas mariposas grandes, que no te acabaron de convencer.

Y al final conseguí encontrar el dibujo ideal para tí, algo más pequeña, más desplazada del dentro, volando, recuperando su libertad escapando de la pieza.

Una vez tenemos el dibujo que queremos hay que pasarlo a vidrio. Lo pinto con una pintura negra, y perfecciono las líneas con mucho cuidado con un punzón cuando ya está seca. Ahora ya está lista para pasar por el horno por primera vez, para fijar esta pintura y que no se me mezcle con el resto de colores. Trabajo con un horno especial de alta temperatura, que llega a los 1000 grados C.

Aquí puedes ver las mariposas en su primera horneada. Hay varias, luego te explico por qué…

Una vez fuera del horno las relleno de color, con mucho cuidadito. No sé si recuerdas que te comenté cuando hablamos que el color lila es muy difícil de conseguir, porque al llevar rojo muchas veces se quema, yo casi nunca lo trabajo. Pero en este caso tenía que conseguirlo, porque para tí tenía un significado especial. Así que por eso hice varias pruebas.

Te tengo que confesar que después de la segunda horneada no me gustó el resultado, y volví a empezar desde cero, por eso no he podido entregarte el pedido antes. Pero estoy contenta, el resultado final creo que es justo lo que estábamos buscando.

Muchas gracias por este encargo Yolanda, me lo he pasado genial! Me ha encantado conocerte. Y mientras escribo estas palabras estoy pensando… ¿esto es una despedida porque el proyecto ya se ha acabado?. Sinceramente, algo dentro de mí me dice que le cuesta creerlo, que esto más bien es un comienzo.

Un abrazo muy fuerte, mucha fuerza, espero que te haya gustado la pieza, y también mi pequeño relato.

Montse